Rocío Bustamante, ex novia del único acusado de la muerte del menor de 12 años, ampliará su testimonio ante el fiscal que lleva la investigación. Julián Ramón cumple prisión preventiva con arresto domiciliario
El fiscal, Rodolfo Moure, que investiga la muerte de Gastón Bustamante, el niño de 12 años asesinado en su casa de Miramar el último 21 de noviembre, citó a declarar a la hermana del menor, Rocio, ex novia Julián Ramón, único imputado en la causa.
El letrado solicitó la presencia de la joven para ampliar su exposición testimonial y colaborar en la investigación sobre algunas dudas que quedaron en la última presentación ante la justicia.
Los voceros señalaron que de la audiencia participarán los abogados de las partes. Alejandro Borawski, defensor del acusado Julián Ramón confirmó que concurrirá a la declaración.
"Fuimos notificados en viernes último sobre la medida. Realmente no sabemos de qué se trata, pero estamos tranquilos porque no hay nada nuevo en el caso", dijo el letrado. "De nuestra parte estamos en plena producción de pruebas. Veremos lo que pasa", agregó.
Además, sostuvo que "la justicia encuentra contra mi cliente una sola prueba, una huella digital, y es porque la noche anterior al crimen, él estuvo en esa casa durante los festejos del cumpleaños de la víctima y movió el televisor de 14 pulgadasde un lugar a otro en la casa".
Gastón Bustamante fue asesinado en la mañana del 21 de noviembre de 2011, en su casa de calle 27 entre 46 y 48, de Miramar, donde se hallaba solo, cuando un delincuente entró con fines de robo.
Según los investigadores, el ladrón fue descubierto por el niño y ante esa situación, el atacó al chico a golpes y lo estranguló con una media. El 6 de diciembre, Ramón fue detenido en su casa de Miramar.
Los investigadores a cargo del fiscal Moure creen que el detenido pudo haber asesinado al niño porque lo sorprendió cuando entró a robar una suma de dinero en efectivo para un plazo fijo que había en la casa, y que su novia tenía que depositar esa mañana.
Ramón, cumple prisión preventiva con arresto domiciliario en una casa del barrio 180, al norte de Mar del Plata, donde sólo está acompañado por quienes resultan ser garantes, los padres y el dueño del inmueble.
Los padres de la víctima aseguraron en su testimonio que Ramón "en ningún momento tocó el televisor esa noche" por lo tanto esa diferencia de los relatos fue también utilizada por el fiscal para pedir la prisión preventiva.