Alguna vez dijo que quería llegar a los cien años y aparecer en el libro Guinness
El espectáculo argentino está de duelo: ha muerto la actriz Lidia Lamayson, quien tenía 98 años.
La artista trabajó sin cesar desde que debutó en el teatro independiente en 1938, en una versión de Cándida, de Bernard Shaw.
"Me di cuenta de que nunca más me iba a bajar del escenario" sostuvo, y así se dio. Ha recorrido todas las facetas del espectáculo, en cine, radio, televisión. En la pantalla fue la abuela de cuanto galán de novela aparecía.
Durante el gobierno de Perón estuvo prohibida y también durante la última dictadura militar.
Entre sus anécdotas se destaca que alguna vez Alfonsina Storni la presentó en un recital de guitarra en las peñas del café Tortoni, o cuando el político Alfredo Palacios -el primer diputado socialista de América- la piropeó en un hotal cuando estaba de gira por Perú.
Lidia se casó a los 33 años y vivió con su marido otros 33, cuando él falleció. En una entrevista dijo que daba gracias a la vida "que me ha dado tanto, me ha dado la risa y me ha dado el llanto", reiterando expresiones de Violeta Parra. Y agregaba que "Goethe dijo una vez que el que no ha llorado nunca no conoce los placeres del mundo. Es verdad, el que ha sufrido valoriza mucho. Y soy muy ambiciosa: quiero vivir, pasar los 100 años y aparecer en el libro Guinness, !mirá si amaré la vida! Mi abuela murió a los 98, lo más lúcida y mi mamá a los 92".
Lidia falleció a los 98, tras una extensa y exitosa carrera.