Karina Silva fue asesinada de un balazo por su marido en noviembre de 2009, en Florencio Varela. En la primera jornada declararon más de una veintena de testigos que complicaron la situación del único acusado. Se esperan los pedidos de pena
El homicidio de Karina Silva, quien fuera asesinada de un balazo en una vivienda del barrio La Sirena de Florencio Varela en noviembre de 2009, hecho por el que se encuentra acusado su esposo, se está desarrollando en los tribunales quilmeños. Para las próximas horas se esperan los alegatos de cada una de las partes donde en la primera jornada se comprometió más la situación del único procesado por los hechos. El Tribunal Oral Criminal N° 5 tiene a su cargo el proceso contra Carlos Alberto Rodríguez, quien llegó al debate en condición de detenido e imputado por el delito de "homicidio agravado por el vínculo en concurso real con tenencia ilegal de arma de fuego de uso civil". Durante la primera jornada declararon más de una veintena de testigos y tanto la fiscalía a cargo de Alfredo Samprón como el patrocinante del particular damnificado hicieron hincapié en las pruebas pericias incorporadas por lectura como en unas preguntas que se le realizaron a Rodríguez acerca del accionar del pistolón que indicaron en la sala de juicio que el arma no pudo haberse accionado por accidente como declaró el encausado sino que para que se activase el gatillo debió ser realizado por alguien. Asimismo, el representante de la defensa particular de Rodríguez solicitaron ante los magistrados el cambio de carátula por "homicidio culposo" lo que implicaría una sanción penal menor para el imputado. La familia de Karina, de profesión peluquera, siempre sostuvo que se había tratado de un crimen, pese a la versión de una cuestión accidental que argumentaba el acusado. Los testimonios y evidencias lograron que se detenga al marido de Silva y luego se le denegara su excarcelación. Cabe recordar que el 5 de noviembre de 2009 el ahora imputado de homicidio habría baleado a su propia esposa en el interior del domicilio conyugal, de la calle Pedro Morán, del barrio La Sirena, aduciendo que la confundió con un delincuente en la oscuridad de la escalera. Para tal fin disparó con un pistolón al cuerpo del presunto desconocido y a menos de dos metros de distancia. La mujer alcanzó a decir "no" y poner sus manos en forma defensiva para frenar el disparó que a la postre la matara en el acto y quebrara los dedos de sus manos. Silva regenteaba una peluquería en la planta baja del inmueble del matrimonio. Al escuchar ruidos en horas de la noche descendió por la escalara que une la planta alta con la salida a la calle. Su marido entonces con el pistolón le habría disparado en la oscuridad. A comienzos de enero de 2010 y con el resultado de la autopsia del cuerpo de Karina, además de distintas pericias balísticas, el titular de la Unidad Funcional de Instrucción Nº 1 Descentralizada de Florencio Varela, doctor Darío Provisionato, dispuso la detención del marido de Karina, Carlos Alberto Rodríguez. Fue así que el personal policial irrumpió en un domicilio de la calle Gaboto al 4200 de Remedios de Escalada, donde concretó la detención. En el lugar se secuestró ropa íntima femenina, fotografías del núcleo familiar, revistas pornográficas y películas de alto contenido erótico. Con la posterior reconstrucción del trágico episodio, las contradicciones en que cayó Rodríguez (de 51) permitieron ratificar el resultado de todas las pericias, concretadas por los investigadores del caso. El Tribunal que está a cargo del juicio se integra con los magistrados Martín Mata, Gustavo Fariña y Mónica Rodríguez proseguirán en las próximas horas con los alegatos de cada una de las partes.